CASOS MÉDICOS: LA HOMEOPATÍA

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Casos Fecha País Lugar Principales consecuencias
Hipertenso que deja su medicación 21.02.2012 España Vizcaya (País Vasco) Ingreso en urgencias, crisis hipertensiva
Enferma de Crohn abandona su tratamiento por uno homeopático 06.02.2014 España Zona sur Hospitalizada grave, anemia severa, daños intestinales irreversibles
Paciente hipotiroidismo abandona tratamiento médico por homoepático 24.01.2014 España Área de Madrid Astenia, debilidad muscular, parestesia.

Como advertíamos, la Homeopatía tiene una base holistica, pero al tener tanta repercusión, la vamos a tratar separadamente.

La homeopatía (del griego ὅμοιος homoios, ‘similar’ y πάθος pathos, ‘sufrimiento’), según señala el “Libro Blanco de la Homeopatía”, publicado por la filial del laboratorio de productos homeopáticos BOIRON en España (Laboratorios Boiron, Alcobendas, CIF A-28897940), realizado por la cátedra que paga en la Universidad de Zaragoza (cátedra que podría ser suprimida para el próximo curso) y por la empresa Antares Consulting (una publicación, por cierto, que se valora en si misma con su simple lectura, apenas de las primeras páginas):

• “Es una técnica terapéutica basada en una observación clínica completa y rigurosa que conduce a la prescripción de medicamentos homeopáticos, cuyas indicaciones proceden de una farmacología fundamentada por una constatación experimental que es la similitud” Curioso el hecho de que, en su web, Boiron da otra definición diferente de la homeopatía (algo más comercial)

Realmente, la definición no puede ser más inconcreta ni lejana a la ciencia, o a la actividad de dicha empresa. Ese mismo laboratorio promueve que la homeopatía se dispense alegremente en muchas de las farmacias de nuestro país (con mostradores, stands, etc.), por lo que el descrédito a su labor es enorme.

A finales del Siglo XVIII un químico llamado Samuel Hahnemann (1755-1843), que se estuvo ganando la vida como traductor (al hablar varias lenguas), con estudios de medicina de la época, y algo farmacología, entendió que la medicina de su tiempo era extravagante (sangrías, etc.), y que tenía que aportar algo.

Dejó la práctica médica e investigó, mientras traducía textos de otros. Traduciendo un artículo que hablaba de la cinchona (algunas de sus variedades producen la quinina) pensó que otros productos astringentes como la quinina no curaban la malaria (cosa que le pareció extraña), así que decidió probar en si mismo los efectos de la ingesta de quinina. Al percatarse de que los síntomas que le provocaba eran similares a los de la malaria, llegó a una conclusión: lo semejante se cura con lo semejante (no traten de hallar lógica en este planteamiento, porque no la tiene y es descabellado)

A partir de ahí, como era de esperar, su trabajo se volvió irracional (con ideas como “la enfermedad del café”, que sustituyo por algo más disparatado aún, llamado psora) Comenzó a experimentar con pacientes, algunos sanos, y tras comprobar como los envenenaba su “lógica” le llevó a otra deducción absurda: si diluyo el producto, no causará los síntomas, pero si curará la enfermedad. Así dió lugar a la “sucusión” del producto homeopático. Tras cada dilución, sucusión 10 veces. Según sus sucesores, ese baile es lo que hace que el valor medicinal del producto se mantenga presente, aunque se diluya más allá de la por debajo de la constante de Avogadro, llevando la dilución a la improbabilidad de encontrar presencia del producto. La homeopatía lo llama “La Memoria del Agua” y que está más que demostrado científicamente no existe.

Y las diluciones, no de una gota de principio en un litro, no. Se valoran así: 1CH es un 1% del producto y 99% de agua (p.ej.) Lo normal es que, como poco, sean de 6CH, es decir, una dilución 1CH vuelta a diluir otras 5 veces más, con lo que la dilución es del 0,0000000001%, donde ya es difícil y casi improbable encontrar el principio. Son corrienteslas de 30CH. Para que se hagan una idea, una dilución así nos dejaría solo una molécula del principio en una esfera de agua del diámetro desde aquí al sol (150 millones de Km.) Lo habitual en homeopatía es que, además de agua, se usen azúcares como la sacarosa como escipientes. Así, un prospecto habitual de un producto homeopático (COCCULINE, p.ej.) dirá que tiene diversos contenidos diluidos, más “aa c.s.p. 1,5 mg.,sacarosa (112,5 mg), lactosa (36,0 mg) y estearato de magnesio.” Cada comprimido es de 150 mg… las cuentas están claras: azucarillo para el café a precio de especias, y efecto placebo para el mareo (suerte a los que lo usen)

Otro ejemplo puede ser “Sedatif”, de Boiron, cuyos efectos también son los propios del azúcar1)

Como disciplina holística que es, considera al ser humano como un todo (aunque luego se tome o recete olvidandose de sus propios principios), mezclando e irracionalizando tanto el asunto que, por ejemplo: tenemos el “elemento Luna”, que es “obtenido por exposición de azúcar de leche, en una cápsula de vidrio, a los rayos de la luna, mientras se revuelve con una varilla de vidrio”. Como ese, hay decenas de disparates (lógico, proviniendo la disciplina de un disparate)

En conclusión, la homeopatía es una pseudociencia, sin base científica, que lleva haciendo daño muchos años (a los disparates de Hahneman se sumaron los de sus sucesores), que de forma absurda está en varios Colegios Médicos (Vizcaya, p.ej.) y que no ha demostrado ni una sola de sus propiedades ni tampoco un solo caso en que haya ayudado (más allá del placebo) a nadie.

(Actualización Marzo 2015) El informe final del NHMRC, principal organismo de investigación en salud del gobierno australiano concluye la ausencia de evidencias de eficacia de la homeopatía más allá del placebo.

- Artículos relacionados con la homeopatía en el blog

Esta web apoya el manifiesto #Nosinevidencia y la campaña 100%Agua Pueden encontar más información sobre esta pseudociencia en sus webs.

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Isidoro J. Martínez Vélez 2014/01/17 15:15 (corregido 2014/01/22 12:05h)

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